Gallos De Pelea

Todo lo que necesitas saber sobre gallos de pelea

Los gallos de pelea, también conocidos como gallos finos, aves de combate o de lidia, son animales domésticos con un comportamiento especialmente agresivo que los diferencia de los pollos criados para el consumo. La cría de estos animales va dirigida a la realización de combates donde los machos se enfrentan entre sí para entretener a un grupo de personas.

Esta agresividad característica se manifiesta tanto en hembras como en machos desde temprana edad. Sin embargo, es un rasgo que parece disminuir en la temporada de muda anual del plumaje, probablemente porque los gallos de pelea se sienten más vulnerables.

Podremos distinguir con facilidad a un gallo de pelea de un gallo común, ya que el primero tiene muy marcada la territorialidad, considerando como un rival y por ende atacando a cualquiera que sienta que invade el espacio que considera suyo. De hecho, a los machos hay que separarlos luego de pocos meses de nacidos, ya que no soportan convivir en un mismo espacio y comienzan a pelear.

 

 

gallos de pelea

 

 

 

Estas aves de combate parecen renunciar totalmente al instinto de supervivencia cuando se encuentran en un enfrentamiento. Contrario a lo que se podría pensar, un gallo de pelea no se retira hasta que alguno de los combatientes muere, sin importar el daño que sufra, y esta es una cualidad que los fanáticos del deporte admiran mucho, ya que la relacionan con el coraje y la valentía del ser humano.

Este coraje es lo que definirá lo que los criadores denominan ley, finura o casta de cada gallo de pelea.

 

 

 

Tipos de gallos de combate

A pesar de que existen muchas razas de gallos o tipos de gallos de combate, las mismas se van a clasificar dentro de tres grandes grupos, dependiendo de su tamaño. Así, tendremos entonces gallos finos de gran talla, de talla mediana y razas enanas. Las últimas son menos comunes, y como podremos ver a continuación, realmente no se utilizan en combates.

 

 

Gallos finos de gran talla

Las razas de gallos finos de combate que se encuentran dentro de esta categoría poseen cuellos o patas alargados, además de una complexión robusta y un tamaño superior al de muchos otros gallos de pelea. Un par que podemos mencionar dentro de este grupo son los Shamos y los belgas de Brujas y Lieja.

Los Shamos son gallos de pelea japoneses, cuyo origen no es muy claro. Son aves de un tamaño y peso considerables, con un plumaje prominente y caído en la cola. Poseen cuellos largos y patas fuertes que le confieren una gran resistencia física.

Los belgas son gallos corpulentos con barbillas color violeta, ojos rojos y un pico mediano y fuerte. Es una raza muy antigua que al principio se criaba por su carne más que por sus habilidades de pelea, pero que hoy en día en el combate demuestran ser contrincantes fuertes. Sus plumas son largas, y sus colas no son altas.

 

 

Gallos finos de talla mediana

Justo como su nombre lo indica, las razas que encajan en esta categoría se encuentran en un punto intermedio o estándar en cuanto a su tamaño y peso. Aquí, cabe destacar a los Asil, una raza de origen asiático cuyo origen data de 1000 años antes del ser humano.

 

gallo de pelea
gallo de pelea

Esta raza posee un pico y una cabeza anchos y fuertes, con una cresta muy pequeña y dura. Su plumaje es erizado en la parte trasera de su cabeza y su cuello. Tiene una complexión musculosa y unas alas altas, pero cortas y redondeadas. Lo mismo pasa con su cola, solo que esta además está caída. Dentro de esta raza se pueden distinguir distintas sub clases con diferencias poco remarcables y de procedencias distintas.

Además, podemos mencionar a los gallos de pelea ingleses, los más antiguos del continente, y de quienes han derivado todas las demás razas que hoy en día se encuentran en Europa. Estos gallos son esbeltos, con una cabeza pequeña si se compara con su cuerpo, y aplastada. Su cuerpo se va estrechando hacia la parte posterior, y posee un pecho ancho. Sus patas son largas y fuertes, mientras que sus alas son igual de fuertes, pero cortas. Tiene un plumaje abundante y una cola estrecha y elevada.

 

 

Gallos enanos

El tamaño de estas razas se debe a un gen recesivo heredable, y la mayoría descienden de la raza inglesa. Más que aves de combate, estos gallos se consideran posesiones de lujo o fantasía, más para lucirlos que para hacerlos competir.

 

 

Cómo empezar a criar gallos de riña

Si te interesa este deporte mucho más allá de la simple observación, y decides dar el primer paso como criador de gallos de pelea, hay pequeños consejos que pueden ayudarte a conseguir los mejores resultados sin invertir demasiado esfuerzo y dinero en ello, aunque sí deberás invertir bastante tiempo. Sin embargo, como fanático debes saber que estos animales requieren de un cuidado meticuloso, y que deberás ser constante con cada cosa que les proporcionas, para que crezcan y se conviertan en los mejores peleadores.

Lo primero que puedes hacer para aprender más de la cría de gallos es acercarte a algún amigo, conocido o persona que sepas que está interesada en enseñarte, un gallero con experiencia. Con él, podrás aprender todo el procedimiento y las cosas que necesitarás para mantener con éxito a tus futuros gallos de riña.

Otra forma bastante fácil de aprender es leyendo. En la actualidad existen muchas páginas web y libros acerca de los cuidados necesarios para cada raza de gallos de combate, así como métodos de entrenamiento y muchos otros datos más.

Debes planificar todo con tiempo y ajustar la reproducción de tus gallos de forma que encaje con tu espacio y tu disponibilidad de presupuesto. Deberás estar listo para sacrificar a aquellos gallos considerados defectuosos o inferiores, ya que como comprenderás, no puedes tener más gallos de lo que tu espacio te permita y necesitas controlar su reproducción. Puedes hacer esto también a través de la cría selectiva.

Intenta conseguir gallos de la mejor línea, ya que muchas veces, lo barato sale caro. Es preferible que busques como reproductores gallos de criadores que tengan fama en el negocio o que se encuentren en una buena racha en ese momento, y lo mejor es estudiar cuidadosamente el árbol de la línea que has escogido.

Posteriormente, te interesará buscar también una buena línea con la cual ligar a tus reproductores. Y no te preocupes si salen un poco más caros de lo que tenías planeado, a largo plazo valdrá la pena.

Por último, si quieres ser un criador de gallos profesional de excelencia, no intentes abarcar más de lo que puedes. Lo mejor es especializarte en una o dos razas de gallos de riña nada más, y criarlos lo mejor posible para convertirlos en campeones.

 

 

Historia de las riñas de gallos

Las peleas de gallos se remontan a más de 3000 años en Asia. Datan de unos 2000 años atrás en China, pero se cree que ya 1000 años antes de eso existían en la India. Más adelante, se introdujeron en Europa, donde se utilizaban para adquirir valentía.  Fue gracias a esto que llegaron a América, traídos por los conquistadores españoles.

Las riñas de gallos suelen llevarse a cabo en espacios conocidos como “palenques”, donde el ave que muestre las mejores cualidades en la pelea será considerada la ganadora.

En ciertos lugares, a los gallos de combate se les proporcionan armas para que logren herir a sus contrincantes de una forma mucho más eficaz que solo con sus espolones. De la misma forma, los espolones pueden ser cubiertos para alargar las peleas. Aquellos enfrentamientos en donde no se añade o se altera nada para alargar o mejorar el combate se denominan “lucha a talón desnudo”.

Inicialmente, en Estados Unidos se implementaba una navaja en la pata izquierda del animal como arma extra, aunque hoy día este método es más popular en países de América Latina como México, Honduras, Nicaragua y Perú, así como en las Filipinas.

Las peleas de gallos son consideradas como un deporte o una muestra de cultura por muchas personas. Sin embargo, para aquellos que no saben que ese es el comportamiento innato del animal, se considera como un acto de crueldad.

Estos enfrentamientos se realizan siempre en igualdad de condiciones, donde los gallos poseen pesos y tamaños iguales, así como armas de la misma clase, en caso de que se les proporcione. Para los criadores y quienes apoyan el deporte, las riñas de gallos son una especie de selección natural orquestada, en donde el objetivo es la supervivencia del espécimen más apto para la batalla. Cabe destacar que esta clase de combates se desatarían de igual forma en estado salvaje.

Bajo este concepto, muchos países han legalizado las peleas de gallos. De hecho, en un principio eran legales incluso en los Estados Unidos, aunque actualmente se encuentren totalmente prohibidas.

Podemos concluir entonces que las peleas de gallos, legales o no, acumulan seguidores con cada día que pasa y que cada día son más las personas interesadas en criar gallos de pelea, con motivo de generar grandes cantidades de dinero por las apuestas o con el motivo más noble, que es el aporte cultural y de valentía que enseña a sus seguidores.